Chico, ese árbol que ves ahí lo traje en este bolsillo...
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lunes, 7 de abril de 2014

MARIO BENEDETTI Y LA BUROCRACIA REPUBLICANA

Un día oi decir a D. Mario Benedetti que Uruguay es el primer caso de la Historia en que una oficina había alcanzado el estatus de república.

Y yo pensé: y nosotros que encima somos monarquía...



viernes, 2 de septiembre de 2011

ARTÍCULO: LECTURAS DE UN VERANO SOMBRÍO


Estos días atrás, cuando se despedía un sombrío agosto y se asomaba septiembre,  me ha dado por repasar mis lecturas de este verano. Cualquiera que se pregunte por sus lecturas de verano evidentemente piensa en aquellas realizadas en su periodo de vacaciones de verano, no en otras vacaciones, sino sólo aquellas que comprenden el 21 de junio y el 22 de septiembre del año en el hemisferio norte –en nuestro caso-; es decir, durante la estación de verano, por si a alguien no le ha quedado claro.
Pero a mí no me convence del todo la explicación estacional. Durante este verano de 2011 he tenido lecturas de invierno profundo, alguna otoñal e incluso hasta alguna que otra primaveral.
No recuerdo exactamente la primera pero sí la típicamente veraniega El tercer reich de A.Bolaño. Magnífico libro, aún parte de mí está en aquella ciudad de la costa brava con aquellas parejas de alemanes disfrutando de unas vacaciones  que cambiarían sus vidas de manera trágica. Fueron 400 páginas de intenso placer literario. Antes, había leído del mismo autor una Novelita lumpen que me puso en los pasos de un grande de las letras hispanoamericanas. Bolaño tiene la virtud de saber envolverte de tal modo que puedes llevar la novela  asida a ti como un recuerdo propio.
No sé si inmediatamente, quizás fue antes pero no importa, tuve en mis manos el libro de Ángel Zapata, La práctica del relato, que me enseñó que los relatos para hacerlos bien deben ser naturales, visibles, continuos y personales. No sé si lo he logrado pero son máximas que ahora tengo presentes, algo que antes podía intuir y ahora ya sé, lo que supone que ya  no puedo escudarme en el balsámico desconocimiento.
Los ilusos de R. Azcona lleva conmigo muchos meses sin poder terminarlo, no es una lectura de verano, verano; he dejado que pasaran sobre ella los meses encima de mi impresora, entre otros libros, como si renegara de su lectura, y en cierto modo es así, porque dentro de mí hay cierto temor a acabar como el personaje.
También cayó en mis ojos los Cuentos completos de Aldecoa que no  acabé por su voluminosidad pero que me revelan un genial creador de cuentos, al que seguiré leyendo. Nada de Janne Teller popular y premiado libro para adolescentes –y no tanto- de la autora danesa en el que intenta mostrarnos que se puede dar un sentido a la vida por mucho que sea la desazón y hastío que habite en ella.
Este último mes de agosto ha sido  primordialmente poético, he buscado nuevas lecturas de poetas, e intentado renovar la mirada para atrapar nuevas metáforas y nuevas enseñanzas. Así, me he reencontrado con Claudio Rodríguez, García Montero y por supuesto Benedetti y A. González, que nunca se van de mi lado. Pero también ha venido gente nueva al parnaso estival y he tenido la grata sorpresa de descubrir para  fastidio de mi ignorancia al poeta Alberto Vega, asturiano de Langreo,  excelso compositor de realidades poéticas en  Estudio melódico del grito. Poeta que por un cruel embate del destino falleció prematuramente a los 49 años. Yo que conservaba la esperanza de conocerlo y que una noticia en Internet me reveló una hecho que no hubiera deseado. Este mes de septiembre me ocupará Los enamoramientos de Javier Marías, las páginas leídas me han permitido meterme en la piel de una mujer, o de dos mejor dicho. Me temo que no saldré de ellas del todo hasta mediados de mes, por ahora me encuentro muy cómodo en ellas.
Y algunos libros más que ya no recuerdo con claridad porque mi interés se apagó en la página 20 ó 30, en el caso del Ulises de Joyce en la página 60, que me perdone el maestro pero me he rendido por enésima vez, me pierdo y me pierdo en sus páginas, y temo un día pederme para no volver, por eso es mejor dejarlo a tiempo. Apelo a su clemencia.
Y vosotros os preguntaréis cuál de estas lecturas son de invierno, o de primavera o de otoño. Eso no os lo podría decir ningún libro de los que he leído, sino este lector que os escribe.

Buena lectura…

jueves, 20 de enero de 2011

BENEDETTI APÓCRIFO

MUJER QUE NO TENDRÉ


Y el martes por qué no me llamas,
y el míercoles por qué no te vienes,
y el jueves por qué no me esperas,
y el viernes por qué no me recibes,
y el sábado por qué no me buscas.

Y si mejor te quedas el domingo conmigo,
como un descuido.
Y me dices que me amas el lunes.
Y así no tienes que  llamarme, venirte,
esperarme, recibirme,  buscarme,
descuidarte.

Para que ya me vacíe de mis preguntas
y me llene con tus respuestas.

jueves, 25 de noviembre de 2010

BENEDETTI MULTIUSOS

Benedetti falleció hace menos de un año y suelo recurrir a él con asiduidad. Lo tengo en el cabecero de la cama, a los pies y -sobre todo- al arroparme. Un multiusos de los que no quedan, de esas personas que permanecen rotundas, por encima de lo efímero del tiempo. Le tengo cariño -no lo oculto-, casi tenía la misma edad de mi abuelo en su muerte. Lo contemplé siempre como un hombre entrañable, con todo la sapiencia acumulada de las mil visicitudes que la vida le hizo pasar: pobreza, dictadura, exilio, muerte de su mujer....De esa mujer con la que convivió tanto tiempo y que por suerte o por desgracia sobrevivió -apenas 3 años. Esa fidelidad a una sola mujer es, en ocasiones, característica de grandes escritores, como él talentosos, emotivos y emocionales que necesitaban del nido protector de la mujer, de una sola mujer, que fue viviéndola y poblándola con sus versos o sus libros para forjar con el reguero fértil de las palabras el lazo más inextricable posible. Mario es la conciencia de un pueblo, el uruguayo, pero más allá de su patria natal y otras patrias, es un escritor universal que tiznó con su amor a su mujer las páginas de todos sus libros. Algo de esa mancha amorosa hay en estos versos que os dejo (Es largo, pero merece la pena)

Mucho más grave

Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabés tan objetivamente como yo

sin embargo hay algo que quisiera aclararte
cuando digo todas las parcelas
no me refiero sólo a esto de ahora
a esto de esperarte y aleluya encontrarte
y carajo perderte
y volverte a encontrar
y ojalá nada más

no me refiero sólo a que de pronto digas
voy a llorar
y yo con un discreto nudo en la garganta
bueno llorá
y que un lindo aguacero invisible nos ampare
y quizá por eso salga enseguida el sol

ni me refiero sólo a que día tras día
aumente el stock de nuestras pequeñas
y decisivas complicidades
o que yo pueda   o creerme que puedo
convertir mis reveses en victorias
o me hagas el tierno regalo
de tu más reciente desesperación

no
la cosa es muchísimo más grave

cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de ese dulce cataclismo
también estás reescribiendo mi infancia
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebran
y vos en cambio sabés que eso no sirve
quiero decir que estás rearmando mi adolescencia
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos
y vos sabés en cambio extraer de ese páramo
mi germen de alegría   y regarlo mirándolo

quiero decir que estás sacudiendo mi juventud
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos
esa sombra que nadie arrimó a su sombra
y vos en cambio sabés estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas
y quede el armazón de mi verdad sin proezas

quiero decir que estás abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia
este extraño confín de angustia y nieve
esta bujía que ilumina la muerte
este precipicio de la pobre vida

como ves es más grave
muchísimo más grave
porque con estas o con otras palabras
quiero decir que no sos   tan sólo
la querida muchacha que sos
sino también las espléndidas
o cautelosas mujeres
que quise o quiero

porque gracias a vos he descubierto
(dirás que ya era hora
y con razón)
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según venga la vida

una bahía donde los barcos
llegan y se van
llegan con pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones
una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan
y se van

pero vos
por favor
no te vayas.