Chico, ese árbol que ves ahí lo traje en este bolsillo...

martes, 30 de octubre de 2012

MICRORRELATO: EL ESCAPARATE

Me quedé mirándola fijamente. Ella intentaba colocar los zapatos en equilibrios imposibles tras el escaparate de Zapatos Gamma. Descalza, con calcetines gruesos de color beige, unos jeans ajustados y una camiseta aún más ajustada, sufría para evitar pisar los adornos navideños de espuma blanca a modo de nieve.
Estiraba su brazo izquierdo hasta la balda más alta del escaparate a la vez que subía la pierna derecha para no perder el equilibrio. Seguramente en el mundo de la danza lo que estaba haciendo tendría un nombre francés, solo faltaba la música.
Lidia hablaba consigo misma intentando convencerse de que era esa la posición perfecta para las botas de ante y ese el lugar más visible para los zapatos de hombre. No se percataba de la gente que pasaba delante del escaparate en el que, sin pretenderlo, ofrecía un espectáculo gratuito para los peatones de aquella concurrida calle Rualasal. Quizás porque estaba ensimismada por hacer su trabajo al detalle, la contemplé si miedo a verme sorprendido, como si ella no pudiera saber que la miraba, como si la mampara no solo separara nuestros espacios sino también nuestros tiempos.
Después de que diera por terminada su obra, Lidia esbozó una sonrisa entre satisfecha y aliviada, se calzó sus botas y se perdió tras una cortina gruesa que separaba su mundo del mio. Una vez más.

lunes, 9 de julio de 2012

ARTÍCULO: DE HOMBRES, GAFAS Y CATEDRALES


Mis últimas gafas de sol iban firmadas, lo advertí poco antes de tirarlas por una incómoda raja de la lente derecha. Mis Roberto M. me dieron servicio menos de los esperado, causo baja para mis ojos antes de su segundo verano.

Es curioso ver cómo las cosas más insignificantes de las que hacemos uso cotidiano llevan su nombre con su apellido. He llegado a ver no solo gafas sino evidentemente todo tipo de prendas de vestir, muebles, zapatos, y un largo etécetera de objetos que aspiraban ser alguien y no un simple algo. Cuando veo esos objetos pienso en las catedrales, esos edificios con campanas y pobres a la puerta que elevaban -y a algunos, elevan- nuestros espíritus al visitar sus entrañas y que ni el propio Dios se atrevió a poner rúbrica.

Esta sociedad nuestra, en la que nos desvivimos por vivirla, rodeada de personas que algunas ya han perdido todas las letras de su nombre con sus apellidos, porque nadie responde ante y por ellas. Esta sociedad donde el hombre y la mujer anónima es la que se revela por dar significado a palabras como Democracia, Justicia, Trabajo, Ciudadanía...; esta sociedad es también y por desgracia, sobre todo, una sociedad en la que los objetos pueden aspirar a ser alguien, mientras los "alguien" pasan a ser "algo". Permítanme el inciso: me viene a la mente esos trabajadores indios y pakistanís de Dubai hacinados en los autobuses que los llevan al tajo diario:  levantar cientos de pirámides modernas llamadas rascacielos por un sueldo miserable y en condiciones infrahumanas, sin que el pudiente occidental diga nada, porque entiende que sería irrespetuoso con las tradiciones árabes.

De vuelta del inciso, la verdad es que no me apetece decir mucho más, quizás sea por esta manía que he adquirido recientemente de ir poco a poco convirtiéndome en cosa, en un algo que no dé mucha lata en su uso y manejo diario, y cuya característica principal sea más que la simpleza, la sencillez; que es el mejor estado de las cosas.


miércoles, 9 de mayo de 2012

EN BUSCA DEL SUGUS PERDIDO

Los sugus de ahora ya no son como los de antes, ahora son mas pequeños y más cuadriculados como si hubieran ido al gimnasio durante estos 30 años entre mi infancia y el presente. Han perdido también ese papelito blanco en forma de pañal bajo el de colores, señal inequívoca que ya se han hecho mayores.
En definitiva, no son lo que eran. Antes eran amables, achatados por los polos y más sabrosos al paladar exigente del niño experto en chuches. Esta tarde, en una estación, me ha dado por comprarlos, y ahi estaban en un tubo cuadrado, uno detrás de otro en perfecto estado de revista. Podría decirse que han sido envasados al olvido, porque: ¿quién no se acuerda del sabor de un sugus, de su caricia untuosa, de su cálido sabor estar en nuestra lengua y sobre todo de sus envoltorios de colores? Hoy he querido recobrar el sabor de entonces, el sabor -uno de los sabores- de mi niñez, pero me quedé en la tercera adolescencia, no he podido bajar de los 15 años, cuando todavía comía sugus pero no tenía ya el paladar tan fino, no me preguntéis el porqué.
Todo se pierde, hasta el buen sabor de un sugus recién comprado, por eso pensé en tragármelos sin más, por mucho zumo concentrado que diga que lleve, pero no es recomendable dejarse llevar por el rencor a unos caramelos sobre todo si te los llevas a la boca, así que aquí lo tengo dando vueltas en mi boca, pensativo y circunspecto, como si él también intentara recordarme, como si intentara advertir si aún hoy queda algo de aquel que fui.

ARTÍCULO: LA COSA

Creo en ese noble arte de gestionar la cosa pública que es la política y no en ese arte (porque arte es hasta el de la guerra) de que la cosa política domine lo público. ¿Qué es la cosa? Pues además de una película de mucho miedo de los años 80 de la que han hecho un remake recientemente que no está a la altura del original; pues digo, además de eso, es algo que es de todos pero que nadie lo siente como suyo,  a veces incluso  hasta cuando nos lo roban. No lo vemos con nitidez, es algo amorfo, insípido, inoloro....como el agua, pero como el agua imprescindible para que exista vida: la vida pública, la vida social.
No me estoy refiriendo sólo al mobiliario urbano, o a los presupuestos del Estado, o al cuerpo de leyes, o los Servicios Sociales, o a la Educación, etc.; sino pienso en la idea de sociedad, a la existencia de la idea de ciudadano. Cuando el peatón, ese que cruza por la calle, va de aquí para allá, paseando por una acera o un jardín público o se introduce en un edificio que tiene placa de inauguración; pues ese ciudadano si deja de pensar que trabaja y paga impuestos para seguir haciendo eso, pues es que la cosa no va bien y puede empezar a pesar que la gestión pública de la cosa idem, es como una película de miedo (a veces más esperpento que otra cosa).
Es comprensible que entonces  en el ciudadano nazca un sentimiento de desapego a la política o por extensión a todo lo que emana de  ella. Es probable que empiece a ver lo publico como algo sin rostro, alejado de sus intereses, más cercanos  a los de otros, como si fuera un órgano que carece de funciones ciertas y que ha pasado a ser algo inservible.
Hay que tener cuidado con eso porque si el ciudadano empieza a ver que la cosa pública tiene poco o nada de público y solo es cosa, entonces puede empezar de verdad la película de miedo, sólo hace falta mirar el renacimiento del fascismo en alguno paises europeos.

viernes, 20 de abril de 2012

ARTÍCULO: PARECE PRUDENTE MORIRSE

Uno de los índices que se toma para determinar el grado de desarrollo de un país es la longevidad. En España la esperanza de vida en mujeres está sobre los 82 años y en los hombres sobre los 79 años, uno de los más elevados del mundo.
Lo que parecía ser un logro de nuestra sociedad, producto de los avances en medicina y el mayor bienestar, es hoy un inconveniente. La inminente reforma de la sanidad en la que se   introducirá el copago en medicamentos y en servicios sanitarios, el aumento de la edad de jubilación a los 67 años y la creciente figura de abuelo-canguro; son ejemplos de que no se puede llegar a viejo relajado. La esperada y merecida recompensa de la jubilación  no tiene ahora tanto de jubilosa. Movimientos como los iaioflautas (http://www.iaioflautas.org/) que salen a manifestarse por sus hijos, sus nietos y también por su propia situación son el reflejo de que la llamada "tercera edad"  no es una edad pasiva.
De lo que no estoy seguro es que el Estado -ese vólcan que no cesa- se vaya a conformar con eso.  Se podría llegar a pensar que en su afán recaudatorio y "recortatorio" podría prohibir alcanzar  cierta edad de vida por peligro de inestabilidad presupuestaria. Como en la  película In Time: a partir de los 65 años se les daría un crédito en tiempo para unos pocos años (recogido en los presupuestos generales del Estado, claro está) que solo podrían ampliar aquellos que se lo pudieran sufragar, evitando una carga para todos en gastos sanitarios y sociales.
Ahora, mirémoslo desde de otro modo:  hoy por hoy se recortan servicios básicos que son imprescindibles para mantener niveles básicos de calidad de vida para grupos muy vulnerables, especialmente para los mayores (Dependientes, con pensiones bajas, si apoyo familiar, etc), al final lo que se está ejecutando es uan sentencia tácita que es la de que si eres pobre vivirás menos. Me viene a la memoria aquellos Estados nada democráticos, que no hace tanto tiempo practicaban leyes eugenésicas para la pureza de la raza. En aquel caso se perseguía lograr el Hombre ario puro, en éste, al Hombre privatizado puro.
Muy probablemente cuando este volcán cese saldremos más fortalecidos: sabremos apreciar lo que es realmente valioso;  pero, mientras, en este braceo del ahogado colectivo, creo que muchos -los más débiles- se hundirán sin comprender el porqué.

viernes, 13 de abril de 2012

MICRORRELATO: SEBAS Y EL PROFESOR ANÓNIMO


Él me llamaba Sebas, pero yo me llamo Carlos. Fue mi profesor de gimnasia durante la primaria. Pasado el tiempo -demasiado- cuando me tropezaba con él, siempre  me llamaba así: Sebas; yo no le corregí la primera vez y así me rebautizó para siempre.
Yo no recordaba cómo se llamaba él, pero lo que sí recordaba era su BMW rojo de importación que por los años 80 apenas se veían. Algo había escuchado sobre su pasado: que había vivido un tiempo en Alemania y que estaba casado con una rubia de escándalo. Como suele pasar en estos casos, sus colegas del colegio lo llamaban "el alemán", pero para nosotros era   “el del BMW”,  por eso me costaba tanto recordar su nombre.

La última vez que lo vi, antes de irme de nuevo de la ciudad, le pregunté por el BMW:
  • Te confundes Sebas, jamás tuve un BMW ¡Ya me hubiera gustado!
  • ¿Y tampoco estuvo en Alemania trabajando?
  • Sólo de vacaciones, en Berlín, hace tiempo.
  • Ah, creía que....., pues era un rumor que corría por el colegio.
  • Sebas, veo que sigues siendo igual de despistado que cuando te daba matemáticas.
  • ¿Matemáticas?
  • Jeje, sí, sí: ma-te-má-ti-cas...eso que te gustaba tan poco. Lo recuerdo como si fuera ayer.
Sonreímos sin saber qué decirnos. Nos despedimos y no lo volví a ver de nuevo.

No le pregunté por su mujer porque me parecía demasiado injusta la posibilidad de hacerle perder del tirón un BMW rojo y una rubia despampanante.

Pensé, mientras se alejaba, en cómo el viejo maestro llamaría al verdadero Sebas, y me alegré al imaginar que fuese Carlos.

A uno le puede resultar doloroso aceptar que le confundan, pero más doloroso resulta que   te olviden.

jueves, 29 de marzo de 2012

ARTÍCULO: LUDOVICO EINAUDI EN MÁLAGA

Ludovico Einaudi  interpretaba en el vacío. El piano se perdía en el fondo negro del escenario y el juego de tenues luces apenas permitía que los allí presentes pudiesemos distinguir algo más que el perfil de su cabeza calva con algún rastro canoso y sus aceleradas manos yendo y viniendo . El silencio que inundaba el teatro no se dejaba intimidar por las toses de algunos y el crujir de los viejos sillones de El Cervantes . Ludovico domaba el silencio, no lo ocultaba, ni mucho menos  lo hacía desaparecer, sino que lo interpretaba junto con las notas de Devenire o Le Onde. Desde mi asiento veía cómo una chica se llevaba un clinex a los ojos mientras la música, con sus silencios, se dejaba sentir meditativa y melancólica en la platea. Alguien agitaba un abanico en un palco, cerca del escenario, como si tanta emotividad en el ambiente no le dejara respirar. Ludovico después de cada una de sus piezas respondía a los aplausos con  una reverencia pausada y sincera, casi como si se disculpara por remover tantos y tales recuerdos.
A mitad de concierto, pronunció unas palabras en italiano para agradecer la acogida y mostrar su alegría por volver a Málaga. Alguien me dijo, a mi lado, que su voz era serena y tranquila como su música. Después cumplió con su repertorio, sin pararse en Lontano (¡cuánto la eché de menos!).
Ludovico Einaudi finalizó su concierto a eso de las 22:30. Después de que el teatro le aplaudiera en pie, hizo un solo bis que sirvió para devolvermos a un silencio interior que jamás olvidaré.

jueves, 22 de marzo de 2012

ARTÍCULO: EL VOLCÁN QUE NO CESA

Hace unos días,  Millás decía en la radio que la situación en la que nos encontramos se asemejaba a  la reacción de una tribu primitiva  cuando al volcán le daba por despertar, en ese momento  sacrificaban  cuatro vírgenes o diéz ancianos o veintiocho carneros con tal de que la naturaleza se aplacase. En aquel caso -y en este que nos ha tocado vivir- los sacrificios son ilimitados, sin escatimar nada, lo que está en juego es mucho: no ser abrasados por el fuego (cada uno de un tipo) , pero en ambos casos, lo más trágico es que no sabemos cuándo llegará a aplacarse el volcán, cuántos sacrificios más nos quedan.
Pues en esta circunstancia nos hallamos, entregando al fuego insaciable de los mercados, del déficit o no sé a quién demonios, nuestras/os jóvenes, nuestros mayores, nuestro bienestar que antes  se contabilizaba por Estados y que ahora hemos acabado por hacerlo por momentos. Sí, porque nuestro bienestar ahora tiene que ser comedido y medido, son momentos contados, no vayamos a incurrir en un superavit de bienestar, y nos vaya el volcán Europa a pedir explicaciones por un estado de alegría no ajustado a presupuesto.
 Nos toca sufrir, queridos amigos, pero lo más dramático es que sufrimos como si no hubiera otra alernativa, como si no hubiera anestesia en la botica para asistirnos. Alguien nos ha dado a morder el palo -no hay otra cosa- para aguantar el corte quirúrgico o, mejor dicho, el filo del déficit por la espalda.
¿Pero es que no hay alternativa a esta orgía de sacrificios? ¿Es necesario tal acto de fe en lo que nos dicen desde Europa? Yo creo que no, hay ejemplos en la Historia para aprender de la experiencia en crisis como ésta. Y yo me pregunto: ¿En manos de quién estamos? ¿No hemos nombrado a los gurús de la tribu para que actúen como tales? Me da por pensar que los gurús no saben qué hacer, y que sólo hacen caso a los espírtus del mercado, da igual dónde vean el futuro: en los posos del E.Bienestar o en los huesos de los desempleados.
Estoy seguro que nos pedirán nuevas inmolaciones. Ahora hablan del copago sanitario, después será otra cosa hasta que los números nos descuadren a todos del todo. Pero el volcán no cesará, porque no olvidemos: jamás ningún volcán preguntó cuándo debía apagarse.

sábado, 3 de marzo de 2012

ARTÍCULO: ESPAÑA, PAÍS POR CAUSA BENÉFICA

Hoy se puede justificar cualquier cosa siempre que le pongas detrás la coletilla "es para una causa benéfica" o esta otra que seguro que también os suena que dice: "es para crear empleo". De hecho yo he llegado a escuchar las dos a la vez: "[...] esta reforma es benéfica y sirve para crear empleo" Bueno exactamante decía "buena", no benéfica, pero para ellos es como si fuera lo mismo, estoy hablando de la  Reforma Laboral, claro está.
Por si hay alguien despistado, aclaro que todo esto de la crisis realmente es por una causa benéfica: la de crear empleo, desde luego. Porque no dudéis, el empleo cada vez da menos beneficio: nos pagan tan poco y nos recortan tantos derechos que ya tienes más garantías y menos quebraderos de cabeza haciéndolo como voluntario. Esa es otra,  ahora nos dicen que el desempleado podrá hacer labores de voluntariado ; es decir que el desempleado que ha perdido el empleo gracial, puede hacer otro trabajo por propia voluntad sin cobrar nada; es decir, por una causa benéfica.
¡Pero abrámos los ojos de una vez! Realmente en España desde hace años no es necesario que nadie trabaje, porque los chinos y los familiares (por parte de madre y de padre) y amigos (por parte de partido) de los políticos se han ocupado de esa incómoda labor, mientras nosotros nos dedicábamos al dolce far niente, a la burbujeante ociosidad de disfrutar de un apetitoso país recién hecho cada día con el generoso esfuerzo de esos otros. Démosles las gracias.
Os lo digo yo chicos/as para que lo sepáis de una vez: en España no es necesario que nadie más trabaje, no caben más huevos en la huevera, está todo el amiguismo vendido; pero si hasta ya no son necesarios más enchufados. Así que relajémonos que todo está controlado; sino mirad a nuestro alrededor cómo otros paises nos están copiando y la gente deja de trabajar porque ya lo hacen los necesarios, esto es eficiencia hispana en toda regla, en el extranjero ya nos ven como un modelo a imitar.
Vamos  que estoy seguro que de aquí en adelante estará bien visto decir que uno solo  busca un trabajo benéfico o, mejor aún, que uno busca trabajo para destruirlo con sus propias manos.

domingo, 5 de febrero de 2012

MICRORRELATO: SOL Y SOMBRA

Amador se había hecho cuidador de ancianos porque rodeado de personas vulnerables él no se sentía amenazado. Eso es lo que yo pensé al poco tiempo de entrar a trabajar como director en la residencia Dulce sol. Anteriormente, yo había trabajado en  Sanisol y en Bello horizonte. Es curioso eso de los nombres de los centros de mayores, como si el viejo en vez de querer estar tranquilo los últimos años que le quedan lo que buscase es un broceado ideal.
Me pasé varios años en Dulce sol, hasta que me fui a la residencia en la que estoy, Geriasol. Pues, como digo, en ese periodo en Dulce Sol, conocí a Amador. Era mi mejor trabajador y el único hombre. Era dulce y alegre, ideal para la residencia en la que trabajaba, o en cualquier otra que llevara en su nombre sol, luz, amanecer, S.A o S.L.; porque era ideal para todas, vamos.
Cuando me fui, por discrepancias con los propietarios, él se apenó mucho; así me lo confesó en la única conversación que tuvimos fuera del centro. Me mostró su pesar por mi marcha y me felicitó por la buena gestión que había llevado esos años, me dio un abrazo sincero y nos despedimos hasta otra ocasión.
¿Por qué dije que a Amador le gustaba trabajar con gente vulnerable para no sentirse amenazado?

Probablemente porque su interior contenía una penumbra que me era familiar.

martes, 31 de enero de 2012

ARTÍCULO: EL HOMBRE QUE QUERÍA SER ÉL

En ocasiones te encuentras con personas que merecen la pena, o mejor dicho, que merecen la alegría. Se llama Manolo y fue juez pero lo dejó, lo dejó porque dice que no le gustaba decidir sobre la vida de los demás, le resultaba muy incómodo tener que firmar una sentencia que daría con los huesos en la cárcel de alguien sabiendo que su existencia era tan miserable que ya suponía una condena, y que él, como juez, jamás podría poner en el banquillo a una sociedad que cerraba las puertas a una vida justa.
Manolo acabó de secretario judicial, en varios juzgados de Andalucía, conoció miles de casos de todo tipo pero ya desde la barrera de la conciencia. Hoy, ya jubilado, da clases en diferentes universidades como  profesor honorífico, unas clases que no valen nada económicamente porque no las cobra, pero que me resultan enormemente valiosas, no ya por su contenido sino por su forma y sus formas. Manolo es un profesor ácrata que salpica sus explicaciones de referencias filosóficas y que le gusta ponerse de ejemplo de lo bueno, pero también de lo malo; es de esos hombres que se desnuda para mostrarte que las cosas no son lo que parece. Yo estuve en un centro para locos, voy a desheredar a mi hijo, cuando quede chocho ya tengo reservada una plaza en una residencia.... Nos habla de leyes sabiendo que la ley sin contenido no hace justicia, ni el juez sin mundo jamás podrá acercarse a lo justo.
Hoy, me vino a la mente Manolo al escuchar unas palabras de José Luís Sampedro, otro humanista, que se preguntaba en una entrevista que cuando un político comenta que a veces hace cosas que no quiere hacer, ¿por qué ese político no deja su cargo? Pues eso, Manolo no quiso seguir siendo juez porque no podía hacer justicia, porque quería ir más allá y no era posible. 
Si un político nos dice que va a hacer aquello que no debería hacer o no le gusta hacer ¿por qué lo hace? ¿no debería hacer cosas acordes con su condición? Más cuando las cosas que hace las hace al dictado de los mercados. ¿En manos de quién estamos? nadie quiere ser lo que debe ser o nadie sabe quién es.
Hay personas -pocas, es cierto- que te aportan un conocimiento útil como si saliesen de la cueva y pudiesen entrar para explicarte lo que son las cosas.

Este jueves tengo una nueva clase con él, a ver si tengo suerte y me ayuda a conocerme más a mí mismo.

lunes, 23 de enero de 2012

MICRORRELATO: CÚPULA EN EL NIEMEYER

Su sombra alargada y frágil se estiraba hasta el infinito sobre la cúpula del Niemeyer. En lo alto del  escenario, el cantante de Vetusta Morla imitaba  la voz de Joe Cooker en  Unchain My Heart. Yo buscaba el mejor ángulo para que la foto saliera perfecta:  paso hacia la izquierda, dos atrás... buscando el tiro idóneo. Mientras, ella, iluminada por un implacable foco situado a sus pies,  mantenía su mirada fija en mí, como si quien fotografiara ese instante no sólo fuera yo. Tras disparar sonreí y le dije: estás de cine bombón, pareces la prota  de una peli de cine negro.
Cuando acabó aquella canción, el cantante pidió disculpas  porque una sombra proyectada sobre la cúpula le había hecho olvidarse de la letra por unos segundos.
Buena parte del público miró hacía donde nosotros habíamos estado, pero para entonces ni nuestros cuerpos ni sus sombras eran ya visibles.

Claudia volvió a Uruguay aquel verano de 2008.

Jamás contemplé una sombra que emitiera tanta luz.

jueves, 29 de diciembre de 2011

¡FELIZ AÑO 2012!


Según las profecías mayas, el 21 de diciembre de 2012 se acaba el mundo, un día antes de mi cumple. ¡Pues mira tú que faena,  me tendré que quedar sin regalos! Bueno, hasta entonces nos quedan unos cuantos días para intentar que el mundo no acabe con nosotros, aunque en camino estamos de acabar con él.
Llegado a este punto, se suele hacer recapitulación de aquellas cosas que nos han marcado en este año que se va. En mi caso, quiero quedarme con instantes aparentemente intrascendentes, que pasan desapercibidos para el ojo humano pero con los que yo suelo aprovisionar mis bodegas de alcoholizada melancolía.
Me dejaré muchos, pero me vienen a la memoria aquella lágrima de vino tinto en una copa, el sonido de las pisadas en una playa de Llanes al clavar nuestros talones, aquella piedra donde serví de cebo al mar de Burela, la emoción de tocar las paredes de los Palacios nazaríes, las fondues  contemplando la Alhambra, el pescado desmigao en Torre, La Mezquita de Córdoba, un rosco de vino y patatas fritas recién hechas por Córdoba, un cielo yendo a Málaga, un abrazo cálido de reconciliación y una Eva –mi Eva- sin manzana y con paraíso.
No menciono los que se fueron, porque siempre los llevo y llevaré. Me felicito por los que me voy encontrando  y a los que me olvidan suelo olvidarlos.

Un año más, por aquí me encontraréis llevando algún que otro árbol en mis bolsillos.

Un abrazo y Feliz 2012.

Toni Pilar

miércoles, 28 de diciembre de 2011

HISTORIAS DE SU EMINENCIA: EL HERMANO LATINO



Esta mañana, esperando el bus de las 11:00, como siempre en la parada de Su eminencia, lugar famoso por ser un animado punto de encuentro entre meretrices, puteros y chulos; tuve el privilegio de sentirme como una mujer atractiva y seductora, vamos lo que se dice una mujer sacacorchos por aquello de que hace que se retuerzan los cuellos, aunque sólo fuera por el número de miradas masculinas que sobre mi apolíneo cuerpo se posaron en los interminables 17 minutos y 37 segundos de espera. Pero la cosa no quedó ahí. Mientras intentaba poner cara de "esperador de bus" y no de chapero -bien es cierto que aunque quisiera no sabría ponerla-; pues digo, mientras esperaba, oi el claxón de un coche que se había parado a mi altura, yo ante la insitencia miré al conductor y para mi sorpresa tenía delante un hermano latino con rostro de Montezuma que me sonreía con jocoso ademán, quien sabe si creyendo que en Su eminencia habían puesto un nuevo servicio que encajaba más con sus inclinaciones sexuales, o simplemente que con el claxón intentaba llamar la antención de los que por allí pasaban ejecutando el chascarrillo sonoro de "¡anda miren, un chapero!" Yo le miré cuatro segundos: el primer segundo para saber a quien pitaba, el segundo para darme cuenta que el hermano latino me pitaba a mí, el tercero para saber cuáles eran sus intenciones y en el cuarto segundo lo reparti entre reprochar a Hernán Cortés por lo blando que fue en nuestros territorios de ultramar....y en pensar para mis adentros: ¿hermano latino yo que te di cobijo como español, quieres acaso que además te dé agujero?

miércoles, 21 de diciembre de 2011

HISTORIAS DE SU EMINENCIA: LA PUTA Y ¿EL CHAPERO?

Mi parada habitual de bus comparte espacio con el lugar de trabajo preferido de numerosas meretrices de la zona, que ejercen un necesario y poco reconocido oficio que es el de dar placer al sediento (de placer) y placer al hambriento (de placer), vamos a todos los que buscan placer, que no son pocos, sino no sería el oficio más viejo del mundo. Pues el caso es que, por lo visto, mi pose, en la mencionada parada, se asemeja a la pose de las mecionadas meretrices, lo que supone que los automovilistas inocentemente (ellos no quieren) caen en el error de suponer que mi pose y la pose de las mencionadas damas tiene idéntico significado y sentido, es decir: "personas que dan placer por dinero".Es cierto que todos nos podemos equivocar, claro está, pero en mi caso tengo un poste bien grande con el nº38 que alude al número del bus no al precio por servicio. Aún viéndolo, más de uno de esos despistados automovilistas han pensado que era eso último. La cuestión está en determinar qué pose debo tener para no llevar a la confusión a esos simpáticos automovilistas. Un dia de estos decidí llevar un libro y ponerme a leer, con la intención de que el libro disipara las dudas sobre mis intenciones, pero parece que no sirvió de mucho, me seguían mirando de igual forma, como pensando Anda, un chapero intelectual o Mira, Mari Cruz un maricón aburrido o Anda, mira un chapero, leyendo un libro y esperando el bus. Viendo que la actitud visual no se había modificado y las personas humanas veían sólo lo que querían ver, decidí mirar de forma reiterada el panel con los horarios de los autobuses, a la vez que consultaba la hora en mi reloj como dando a entender que esperaba el susodicho colectivo. Cierto es que causó algún efecto, sobre todo porque no me daba tiempo a mirar las caras de los viajeros y no sabía qué gesto ponían al verme. Cansado ya de inventarme poses, de aparentar algo que era y que los demás no querían ver, que no es otra cosa que un "esperador de bus", miré fijamente a una de mis compañeras de zona y, mientras se retocaba, me dijo: ¿tarda el bus, no?
 
Por fin alguien sabía qué hacía yo allí.
 

viernes, 16 de diciembre de 2011

POESÍA: APARTARTE


De tanto apartarte ,

de tanto hacerte espacio

me he caído por tu hueco.



De tanto querer alejarte.

De tanta distancia abierta

no sé cómo encontrarme.



Y es que siento que apartarte

es llenar todas mis partes de ti.

Y es que siento que decirte:

fuera, vete de aquí.

No es más que

sentir todas tus partes

volviendo hacía mí.



Por eso cuando vuelves,

y me dices te quiero,

y me prometes no engañarme,

mientras lavas tu piel contra mi cuerpo,

me siento tan partido por dentro

que necesito robar todas tus partes.

viernes, 2 de diciembre de 2011

ARTÍCULO: LA TERCERA GUERRA MUNDIAL, JESÚS HERMIDA Y LA PRUDENCIA


No recuerdo la hora pero sí el día exacto y el año, fue el 11 de septiembre de 2001. Qué buena memoria tengo, que Dios me la conserve. En aquel preciso día mi admirado Jesús Hermida tuvo uno de los gestos más recordados de prudencia informativa. Tras los atentados de las Torres Gemelas, el ínclito periodísta, que por entonces trabajaba para A3, dijo a España y al mundo con solemnidad que íbamos a entrar en la tercera Guerra Mundial. Yo me asusté claro está, por aquel entonces tenía aún en construcción mi visión del mundo -ahora me la están deconstruyendo-, y cualquier opinión de una persona relevante como el Sr. Hermida contaba y vaya si contaba. Tuve miedo, lo confieso. Aquel fatídico día llegaba de un examen de Psicología social y por desgracia aún no se me había borrado de la cabeza todos los temas memorizados sin esmero y con desgana, por lo que el peligro a que cundiera por mi psique social alguna teoría que causara estragos en mi conduca personal era elevado. ¿Qué hice? Pues nada, simplemente me dejé caer en el pánico del momento, y me imaginé huyendo al pueblo para refugiarme en el pajar del abuelo después de aprovisionarme de algunos alimentos que el campo me ofreciese para sobrevivir así hasta que los invasores llegasen a las "costas" de la casa familiar. No tuve mucho problema para imaginarme una estampa apocalíptica, por esa época las películas norteamericanas sólo hablaban del fin del mundo, y mira por donde la realidad fue su mejor promoción.
Bien, mientras me imaginaba agazapado detrás de unas cuantas pacas de hierba, a modo de iglú, pensé si ese hombre había pensado bien lo que había dicho. Me preguntaba qué pasaría ahora si no estallaba la tercera GM, menuda decepción se llevarían los agoreros, los anunciadores del fin del mundo, los ángeles del mal. Me quedé viendo las noticias, todo el día, de la radio y TV, escuchando a periodistas, politólogos, psicólogos, militares, videntes y a mi conserje, Sebastián, que del fin del mundo decía que sabía mucho porque se había divorciado cuatro veces. Al final no pasó nada, bueno sí, claro que pasó, ya sabéis lo que pasó, pero lo que no pasó fue la tercera GM por lo menos como el conjunto de las personas que escuchamos a Jesús pensamos. Quizás Jesús creía que la tercera GM era esto, lo que está pasando ahora: el paro, Europa amenazada por los mercados, el E.Bienestar en peligro, hambre en África, crisis mundial....Qué grande es el viejo Hermida, para no asustarnos entonces de verdad quiso que pensaramos en un simple enfrentamiento bélico.

Si es que no hay nada como no ser prudente, al final la realidad te da la razón.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

ARTÍCULO: ELECCIONES DEL 20-N:SOMOS AZULES


El 20-N ha confirmado las encuestas y las pasadas eleciones autonómicas: somos azules. Hubiera preferido más ser aquello que decía Tontxu "somos de colores", pero no, somos azules y con una gaviota revoloteando alrededor. Nuestro amigo Mariano tiene las manos libres para hacer lo que desee. Espera, voy a repasar la frase que acabo de escribir "Mariano tiene las manos libres para hacer lo que desee", a ver cúanto hay de cierto o de ilusa afirmación.

Vamos por partes: "Mariano". Bien, eso sí: el próximo presidente del Gobierno de España será D. Mariano Rajoy. "Manos libres", buf, esto de las manos libres no sé yo, habrá que preguntárselo a Angela, más conocida como "la Merkel", y no sólo a ella sino a eso que llaman "mercado" y que no se parece en nada al que ponen en mi pueblo los miércoles con toldos de colores -estos sí- donde los precios de los calcetines suben como mucho unos eurillos desde un puesto a otro. Me parece que no va a ser este el que controle mucho a D.Mariano, sino otros distantes, lejanos, anónimos, ocultos, como esa mano invisible que decía el Sr. Adam Smith y que creo yo que se echaría a temblar viendo en qué han convertido su Liberalismo los Neo, los neo-liberalistas, que algunos no saben ni ser agradecidos con los padres. Y es que ahora hasta el Sr.Adam ya nos va a parecer más antiguo que el de Eva.

Y lo de "hacer lo que desee" pues viene todo en uno, hará lo que los mercados y Merkel, que al fin al cabo hace también lo que el primero mande. ¿Y qué es lo que desea el mercado y las políticas derivadas de poner al mercado a dirigir el tráfico? Pues desmontar el chiringuito del Estado de bienestar para que en el mercado sólo quede lo privado, o al menos lo que le sea rentable al mercado. Bueno, no sé si me explico. Pero a mí me habían contado hace años -porque uno ya tiene unos cuantos- que el E.de bienestar se desarrolló en Europa para contraponerse a la Unión Soviética, al Estado proletario. Claro, con la intención de evitar contagios, porque ya se sabe que del contagio vienen las infecciones, aquellos mercados, los de entonces, aceptaron de mala gana, pero aceptaron esa vacuna, y así se fueron instalando en Europa sistemas de protección social: educación , sanidad, pensiones, servicios sociales, etc.Evidentemente en cada pais a diferente ritmo, y en el nuestro al ritmo que marcaba nuestro amigo Paco, más conocido como el Caudillo, al ritmo de una marcha militar, pues no, no se implantó firme ni marcial, pero sí que se puso primeras piedras aunque muchos no lo quieran admitir -lo que no lo hace bueno, claro está-. Con la democracia llegó el Estado social y sí que se extendió y mejoró sustancialmente el sistema de protección social y se culminó con una Ley de Dependencia que ahora nuestro Mariano hablaba de recortar. Por todos lados vemos tijeras, de hecho el otro día cuando me fui a mi peluquería de siempre, le dije a mi peluquera de siempre, hazme lo de siempre y ella me respondió: "Entonces ¿te arreglo un poco la sanidad y te rebajo las pensiones?" En ese momento me dio un respingón  porque temí quedarme sin Estado de bienestar en la cabeza en una tarde.

Bueno, quizás no sea en una tarde, pero mucho me temo que en una legislatura veamos seríamente recortado nuestro Estado y nuestro bienestar, por esos mercados que por muy ocultos no son anónimos y tienen nombres y cabezas que -no ya cortar- pero sí que les venía un buen recorte a su ambición.

De que hagamos un uso adulto y responsable de los servicios, de que salgamos o no a la calle, de que nos mantengamos apáticos o no depende muy mucho nuestro estar bien o mal o peor.

viernes, 18 de noviembre de 2011

ARTÍCULO: CAMAS Y LECHOS


Hace poco lei en el libro de J.A. Marina, El laberinto sentimental, una frase que me llamó la atención, decía algo así: si no se hubiera enterado que había personas que se enamoraban, él jamás lo hubiera hecho. Curioso. Esta reflexión me llevó a otra que había escuchado por boca de A.Valcárcel en una de sus sugerentes clases, ella decía que el amor era un valor refugio -como el oro- cuando el mundo supone una amenaza para el individuo. Ahora que está de moda hablar de todo en términos económicos y que estamos asediados por la incertidumbre quizá nos sea incluso más fácil comprenderlo. Antes de proseguir me voy por otro café, si me esperáis sigo dándole vueltas a esto. Ya estoy, parece que el humo de un café ayuda a la reflexión.

Según algunas noticias las parejas se separan menos en momentos de crisis. Parece que a la hora de dar el paso e ir cada uno por su lado cuentan mucho los números. Por lo que veo, tenemos un amor hipotecado también, no sólo el piso donde las antaño felices parejas convivían armónicamente -o simplemente convivían. Tal es el caso que algunas de ellas después de darse el “sí vendo” el piso, comparten el idem hasta que éste decide “irse” con otra pareja bien avenida. Durante ese periodo la pareja rota -no del todo-, llega a compartir cama (por falta de otro colchón), que no lecho, y realiza todas las prácticas habituales que venía haciendo cuando eran pareja de dos. La diferencia reside en que, como un buen hijo, la una a la otra se llaman cada vez que deciden no compartir cama pero sí compartir lecho con otro. No sé si ahora quien necesita un café sois vosotros, yo voy servido. Continúo.

Bueno, no hay duda de que todos nos hemos enterado de eso que se llama amor y que quizás por afán consumista, o simplemente por aquello que se dice “culo veo, culo quiero” acabamos probando el sabor de una hipoteca amorosa sea del tipo que sea. No sé si es un valor refugio o hay que tener valor para refugiarse en ciertos amores, el caso es que no hay nada como la caricia dada si es con amor desinteresado, ni mayor fortuna que se interesen de verdad en ti cuando el mundo parece una ruina.

viernes, 7 de octubre de 2011

POESÍA: NIDO


Beso a beso picoteabas mi nido
lleno de labios hambrientos,
que te saltaban desde mi boca
hecha de ramas y de restos.

A ti iban, lanzándose a tu boca
como lo harían con una madre.
Tú repartías el beso alimenticio
y ellos pujaban por esa carne.

Regurgitando el amor sobrante
de otro cuerpo abandonado,
nunca me dejaste con hambre,
pero nunca me llenó del todo.

Jamás hubo provisión mejor
                        que la de tus labios.

Ni peor espera 
                        que la de tu último vuelo.

Ni nido más muerto
                        que el de mi boca.

jueves, 6 de octubre de 2011

POESÍA: HABLAR CON PROPIEDAD


A los indignados,
Contra los indignos

Ellos hablan  con propiedad.
Saben lo que  dicen en cada momento.
Se han  adueñado de las palabras.
Se han hecho los únicos dueños
de los hombres y sus sustantivos…

Los usan sin medida creyendo
que se lo han ganado hablando de ellos mismos.
Deshacen las palabras, quiebran sus pechos
rompen su sentido,
las dejan sin voz…
para los otros, para todos aquellos
que hablamos impropiamente de ellos.


sábado, 1 de octubre de 2011

POESÍA: JAIME GIL DE BIEDMA


Amor más poderoso que la vida

La misma calidad que el sol de tu país,
saliendo entre las nubes:
alegre y delicado matiz en unas hojas,
fulgor de un cristal, modulación
del apagado brillo de la lluvia.

La misma calidad que tu ciudad,
tu ciudad de cristal innumerable
idéntica y distinta, cambiada por el tiempo:
calles que desconozco y plaza antigua
de pájaros poblada,
la plaza en que una noche nos besamos.

La misma calidad que tu expresión,
al cabo de los años,
esta noche al mirarme:
la misma calidad que tu expresión
y la expresión herida de tus labios.

Amor que tiene calidad de vida,
amor sin exigencias de futuro,
presente del pasado,
amor más poderoso que la vida:
perdido y encontrado.
Encontrado, perdido...

viernes, 30 de septiembre de 2011

HOY HACE UN AÑO

        Hoy hace justo un año del fallecimiento del verdadero hombre con árboles en los bolsillos. Cuando me preguntan el porqué del título del blog siempre cuento la anécdota, aquella en la que hace años mi abuelo me dijo, apuntado a un frondoso nogal que aún preside la entrada de casa,  que lo había traido en su bolsillo. Yo sabía que aquella frase no quedaría perdida en mi memoria y que en algún momento de mi vida saldría de una u otra forma. Supe desde el primer momento que aquel comentario encerraba una poderosa carga emocional, incluso literaria. Tras su muerte, no tuve otra manera de homenajearle que crear este modesto blog en el que escribo lo que no quiero que mi memoria eche al olvido. 
           Aquel recuerdo lo fijé, en la primera entrada de este blog, con este relato:

EL HOMBRE CON ÁRBOLES EN LOS BOLSILLOS
A mi abuelo

De mirada distraida, recorría el pueblo como espiando lo que ya sabía. Me lo tropezaba con asiduidad, no había mucho lugar donde perderse. Aquellos encuentros fortuitos acabaron en amistad y él se lanzó a contarme anécdotas e historias que yo agradecía como un niño con insomnio.
Recorríamos a media tarde las caleyas y los praos, algunos de ellos poblados de vacas que nos miraban como el que entra en una peluquería de señoras. Con mucho respeto y evitando el cruce de miradas sorteabamos esos animales maternales y más sagrados allí que en la India, precisamente porque se comían con deleite y necesidad.
Cuando paseábamos me sentía como un japonés en el museo del Prado: cada fiso, cada colina, cada casa, cada brizna; tenía su historia y él, inventándosela o no, me la contaba. Como si hubiera inventariado la realidad para dársela a conocer a los otros.
Un día, al final del paseo, asomando la vista a la arboleda que porticaba la entrada de su casa, apuntando al más frondoso nogal, como si fuera el cuadro más insigne, de su particular museo, me dijo:

Chico, ese árbol que ves ahí lo traje en este bolsillo.


Mi mirada le lanzó un flash, como el de una cámara de última generación japonesa, intentando retratar para siempre las raíces que le asomaban por los bolsillos de su pantalón.

viernes, 23 de septiembre de 2011

¡OH CAPITÁN, MI CAPITÁN!

 Siempre me emociono con esta escena, por muchas veces que la vea. Desde aquella vez que vi El club de los poetas muertos  siempre pensé que hay dos tipos de personas: las que se ponen encima del pupitre y las que se quedan sentadas.

sábado, 17 de septiembre de 2011

POESÍA: MANODISTANCIA



Esa manodistancia con la que cambias
de canal amoroso:
De una alegría a un desengaño.
De un te extraño a un no quiero verte.
De un noticiario a un no te hago caso.

Todo con ese manodistancia al que me sometes
a diario.
Por muy cerca que estés,
por muy próxima que te halles,
por muy doméstica que parezcas.
Siempre usas esa manodistancia que hace de tu
ternura una retransmisión vía satélite.
Que hace de tus manos una imagen en punto de nieve.

En ocasiones, cuando golpeas mi cuerpo
contra el tuyo con la aparente necesidad
de encenderlo,
como si mi cuerpo y mi ánimo no pudieran
sentirse abatido ni apagado, 
y  me pulsas insistentemente sobre mi beso
hasta hundir tu beso en mis labios…

En ese momento…

Yo me vuelvo borroso como tus promesas,
y me resintonizas manualmente sin distancias,
pero sin preguntarte si realmente mis pilas
están vacías, si no tienen nada.

POESÍA: METIDO HASTA EL VERSO


Al lector
Si estos versos hirieran
lo que me hieren cuando los escribo,
te rayarían los ojos,
al pasar tu mirada por su filo.

Si estos versos supieran
lo que yo sé de ellos,
se arrojarían desde el verso más alto
para que nadie pudiera leerlos.

Debo ocultar su  procedencia,
y uso tus cándidas ojeadas,
de recién llegado a los versos,
para espantar todo lo que les amenaza.

Mientras ellos te miran
y se ven reflejados en tus pupilas,
tú los distraes en otra cosa
que no son ellos mismos y mi vida.

Si tú supieras lector lo cómplice que resultas.
Si tú supieras que estás metido hasta el verso
en estas estrofas que salvas con tu lectura.
Si por un solo momento supieras
que hay multitud de pruebas que te inculpan
de que no hay mayor consuelo para mí,
que escribir sin temor a que mis versos huyan.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

POESÍA: CAZADOR



Cuando quiero identificar lo que siento,
cierro mi ojo como lo haría un francotirador.
Cuando tengo la pieza a tiro,
siento una fugaz lástima de mí mismo,
como un descabellador novato.

Unas veces encañono una recién nacida tristeza,
otras un veterano y saludable hastío,
pero siempre con cornamenta melancólica
del macho sin hembra por la que luchar.

Ayer herí de muerte a una de mis tardes,
para no pasar otra mala noche.
Dormí la noche que no hubo
y la mañana que no se gestó.

Con esta labor cinegética,
evito la proliferación de tardes perdidas,
de horas muertas,
inútiles para apuntalar el olvido.

Por fortuna, siempre tuve buena puntería
y más si disparo sobre mí mismo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

POESÍA:TRABAJOS VERTICALES EN TERNURA

A Silvia, con tierno cariño.


Ese encuentro horizontal
que tú llamas acostarnos,
es un acto de bajo riesgo.
Sujetos al único arnés
del deseo nos columpiamos
haciendo cabriolas con los cuerpos.


Pero si buscásemos un amor vertical
suspendidos por las manos,
en un paseo dominical.
O  aupados por ese beso de desayuno
como un saliente en la boca.
O tuviese de refugio  tus muslos
como el primer campo base.
O te dijese amor como forma
de rescatarte del frío.

Entonces.

Ese trabajo vertical en ternura
encerraría no sólo una cumbre,
sino también un abismo.

domingo, 4 de septiembre de 2011

POESÍA: TRASPLANTE



Estas horas matutinas, 
arrancadas al día como un cultivo para analizar.

¿Cómo saldrá el día, doctor?
-Pregunto como un padre primerizo-

El facultativo, envuelve la cara en un gesto de circunstancias,
y me dice:

Tiene un día como otro cualquiera,
como todos los otros.
Siga esperando la noche.

Quizás alguna hora muerta de alguien le salve la vida.

SIEMPRE SE NESITA UN POCO MÁS DE SUERTE...

viernes, 2 de septiembre de 2011

ARTÍCULO: LECTURAS DE UN VERANO SOMBRÍO


Estos días atrás, cuando se despedía un sombrío agosto y se asomaba septiembre,  me ha dado por repasar mis lecturas de este verano. Cualquiera que se pregunte por sus lecturas de verano evidentemente piensa en aquellas realizadas en su periodo de vacaciones de verano, no en otras vacaciones, sino sólo aquellas que comprenden el 21 de junio y el 22 de septiembre del año en el hemisferio norte –en nuestro caso-; es decir, durante la estación de verano, por si a alguien no le ha quedado claro.
Pero a mí no me convence del todo la explicación estacional. Durante este verano de 2011 he tenido lecturas de invierno profundo, alguna otoñal e incluso hasta alguna que otra primaveral.
No recuerdo exactamente la primera pero sí la típicamente veraniega El tercer reich de A.Bolaño. Magnífico libro, aún parte de mí está en aquella ciudad de la costa brava con aquellas parejas de alemanes disfrutando de unas vacaciones  que cambiarían sus vidas de manera trágica. Fueron 400 páginas de intenso placer literario. Antes, había leído del mismo autor una Novelita lumpen que me puso en los pasos de un grande de las letras hispanoamericanas. Bolaño tiene la virtud de saber envolverte de tal modo que puedes llevar la novela  asida a ti como un recuerdo propio.
No sé si inmediatamente, quizás fue antes pero no importa, tuve en mis manos el libro de Ángel Zapata, La práctica del relato, que me enseñó que los relatos para hacerlos bien deben ser naturales, visibles, continuos y personales. No sé si lo he logrado pero son máximas que ahora tengo presentes, algo que antes podía intuir y ahora ya sé, lo que supone que ya  no puedo escudarme en el balsámico desconocimiento.
Los ilusos de R. Azcona lleva conmigo muchos meses sin poder terminarlo, no es una lectura de verano, verano; he dejado que pasaran sobre ella los meses encima de mi impresora, entre otros libros, como si renegara de su lectura, y en cierto modo es así, porque dentro de mí hay cierto temor a acabar como el personaje.
También cayó en mis ojos los Cuentos completos de Aldecoa que no  acabé por su voluminosidad pero que me revelan un genial creador de cuentos, al que seguiré leyendo. Nada de Janne Teller popular y premiado libro para adolescentes –y no tanto- de la autora danesa en el que intenta mostrarnos que se puede dar un sentido a la vida por mucho que sea la desazón y hastío que habite en ella.
Este último mes de agosto ha sido  primordialmente poético, he buscado nuevas lecturas de poetas, e intentado renovar la mirada para atrapar nuevas metáforas y nuevas enseñanzas. Así, me he reencontrado con Claudio Rodríguez, García Montero y por supuesto Benedetti y A. González, que nunca se van de mi lado. Pero también ha venido gente nueva al parnaso estival y he tenido la grata sorpresa de descubrir para  fastidio de mi ignorancia al poeta Alberto Vega, asturiano de Langreo,  excelso compositor de realidades poéticas en  Estudio melódico del grito. Poeta que por un cruel embate del destino falleció prematuramente a los 49 años. Yo que conservaba la esperanza de conocerlo y que una noticia en Internet me reveló una hecho que no hubiera deseado. Este mes de septiembre me ocupará Los enamoramientos de Javier Marías, las páginas leídas me han permitido meterme en la piel de una mujer, o de dos mejor dicho. Me temo que no saldré de ellas del todo hasta mediados de mes, por ahora me encuentro muy cómodo en ellas.
Y algunos libros más que ya no recuerdo con claridad porque mi interés se apagó en la página 20 ó 30, en el caso del Ulises de Joyce en la página 60, que me perdone el maestro pero me he rendido por enésima vez, me pierdo y me pierdo en sus páginas, y temo un día pederme para no volver, por eso es mejor dejarlo a tiempo. Apelo a su clemencia.
Y vosotros os preguntaréis cuál de estas lecturas son de invierno, o de primavera o de otoño. Eso no os lo podría decir ningún libro de los que he leído, sino este lector que os escribe.

Buena lectura…